Guía
Cómo capturar imágenes de endoscopia en una computadora
Una sala que documenta bien no es la que tiene la torre más cara. Es aquella donde la ruta de la señal está bien resuelta, las imágenes se guardan en el momento en que se toman y alguien decidió de antemano qué referencias anatómicas se fotografían. Esta guía cubre las tres cosas, y aplica sin importar qué software termines usando.
1. La ruta de la señal
Un procesador de endoscopia produce una señal de video y la manda a un monitor. Para llevar esa misma imagen a una computadora, tomas una segunda salida del procesador y la entregas a una capturadora, que la computadora ve como una cámara. Esa es toda la idea; el resto es elegir conectores.
- Prefiere una salida digital. HDMI, DVI-D y SDI llevan la imagen sin pérdida. Una salida analógica (S-Video, compuesto, RGB) te da definición estándar sin importar a qué la conectes.
- Usa una capturadora UVC. Una capturadora que cumple el estándar USB Video Class no necesita controladores en macOS, lo que significa una cosa menos que se rompa tras una actualización.
- Mantén el tramo de cable corto. HDMI se vuelve poco confiable más allá de unos 10 metros. SDI no tiene ese límite, y por eso se usa en quirófano.
- No compartas un hub. Conecta la capturadora directo a la computadora. Un hub compartido con discos y teclado es una causa frecuente de cuadros perdidos.
La página de compatibilidad enumera las salidas de los procesadores por los que más nos preguntan, conector por conector.
2. Resolución, cuadros por segundo y qué limita realmente la calidad
Captura a la resolución que envía el procesador, normalmente 1080p, y no la escales hacia arriba. Nada río abajo puede agregar detalle que la señal nunca llevó.
Los cuadros por segundo importan más de lo que se cree, y no por la fluidez. A 60 fps la capturadora le entrega a la computadora sesenta oportunidades por segundo de encontrar un cuadro enfocado. Lo que arruina las fotos de endoscopia es el movimiento: la mucosa se mueve, el endoscopio se mueve, y el cuadro que llega en el instante exacto en que aprietas el botón muy a menudo no es el nítido. Un software que conserva el más nítido de los últimos cuadros, en vez del último, es la diferencia entre una foto utilizable y una mancha; y no cuesta nada, porque esos cuadros ya pasaron.
Guarda las fotos en un formato sin pérdida o con compresión ligera. Una compresión JPEG agresiva mete artefactos justo donde intentas juzgar un patrón mucoso sutil.
3. Qué imágenes documentar en cada procedimiento
La fotodocumentación se defiende mejor cuando sigue una lista fija de referencias anatómicas en vez del instinto del operador en el momento. Las sociedades europea y americana de endoscopia (ESGE y ASGE) publican recomendaciones de fotodocumentación; las listas siguientes son la versión práctica de esa idea y la que conviene acordar con tu equipo.
Endoscopia alta
- Esófago superior y medio.
- Línea Z y pinzamiento diafragmático, anotando la distancia en centímetros.
- Cuerpo gástrico en curvatura mayor y menor.
- Incisura angularis.
- Antro y píloro.
- Fondo y cardias en retrovisión. Es la vista que más veces falta y donde se esconden las lesiones.
- Bulbo duodenal y segunda porción, con la papila mayor.
Colonoscopia
- Ciego, documentado. El orificio apendicular y la válvula ileocecal en el mismo cuadro si se puede. Es la imagen que prueba que el estudio fue completo.
- Íleon terminal, cuando se intuba.
- Colon ascendente, transverso, descendente y sigmoides.
- Recto en retroflexión.
- Cada lesión: antes, durante y después de cualquier intervención, con algo en cuadro que dé escala.
- La preparación, si fue mala. Una foto zanja la discusión sobre si hacía falta repetir el estudio.
CPRE
- Papila mayor antes de la canulación.
- Colangiografía fluoroscópica.
- El paso terapéutico: esfinterotomía, extracción de litos, colocación de prótesis.
- Colangiografía de control al final.
Una regla práctica. Captura más de lo que vas a imprimir. Elegir seis buenas imágenes entre veinte al momento de reportar toma un minuto; volver por la que no tomaste toma otro procedimiento.
4. El guardado: la parte que falla
La falla que le cuesta una mañana entera a una sala casi nunca es la capturadora. Es un software que mantiene las imágenes en memoria y las escribe al final, de modo que un corte de luz, un cierre inesperado o alguien que cierra la ventana equivocada se lleva el procedimiento.
Qué exigirle a cualquier software que uses:
- Cada imagen se escribe en disco en el instante en que se captura, no cuando se cierra el estudio.
- Tras un cierre inesperado, al abrir de nuevo se ofrece recuperar el procedimiento con sus imágenes en vez de empezar uno en blanco.
- Es difícil salirse de un estudio activo por accidente.
- El estudio funciona sin conexión a internet. La conectividad debe hacer falta para compartir, no para trabajar.
Este es el comportamiento sobre el que se construyó EndoMac Pro, y puedes probar la falla en la página principal: captura un par de imágenes en el simulador y provoca un corte de luz.
5. Dimensionar el archivo
Las fotos son pequeñas. Una imagen de endoscopia a 1080p pesa del orden de uno a tres megabytes, así que un estudio con veinte capturas son decenas de megabytes y una sala activa con diez estudios al día produce unos cientos de megabytes diarios: un par de cientos de gigabytes al año, holgadamente dentro de un solo disco.
El video es lo contrario. Grabar procedimientos completos en HD son gigabytes por procedimiento y llenará cualquier disco que le des. Graba clips de los momentos que importan en lugar de todo, y decide deliberadamente cuánto tiempo se conservan.
Dos copias, en dos lugares, es el mínimo que merece llamarse respaldo: la Mac de la sala para el trabajo en curso y un NAS en la clínica para los estudios finalizados. Un NAS con discos en espejo sobrevive a la falla de un disco; no sobrevive a un incendio ni a un robo, así que si el archivo es el expediente legal de la clínica, vale la pena una tercera copia fuera del sitio. Prueba una restauración al menos una vez. Un respaldo sin probar es una creencia, no un respaldo.
6. Datos del paciente en la imagen
Muchos procesadores sobreimprimen el nombre del paciente y la fecha en la salida de video. Todo lo sobreimpreso se captura con la imagen y viaja con ella: al reporte, a un enlace compartido, a donde sea que el paciente lo reenvíe. Decide a propósito qué debe sobreimprimir el procesador y mantén los datos de identificación en el expediente y no en los píxeles, donde sí se pueden controlar.
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